18 Feb Artesanía y sostenibilidad: el futuro está en manos de mujeres valientes
La moda vive un momento de reflexión. La producción masiva y la cultura del usar y tirar han convertido a la industria textil en la tercera más contaminante del mundo. Frente a ese modelo, surge el slow fashion, que propone alargar el ciclo de vida de una prenda y reutilizar materiales. Este movimiento mira hacia la producción local y hacia la trazabilidad, para que el cliente conozca el origen de los materiales y el impacto social y ambiental de cada producto.
España lleva la artesanía en su ADN. Desde la Revolución Industrial, las mujeres han sido la base de la industria textil y de la marroquinería, ocupando los talleres de hilado, confección y estampación en lugares como Mataró. No sólo fueron trabajadoras, sino también emprendedoras: figuras como Rosalía Mera (cofundadora de Inditex) o la diseñadora Sybilla revolucionaron el sector con su visión innovadora. Hoy en día diseñadoras como Cristina Gutiérrez Meurs, fundadora de Ecoalf, demuestran que es posible producir moda responsable usando materiales reciclados y reduciendo el impacto ambiental.
En DeChavarri nos sentimos parte de esa revolución artesanal. Apostamos por el slow fashion porque creemos que un bolso bien hecho debe durar toda la vida. Trabajamos con talleres de Ubrique, donde la tradición marroquinera garantiza calidad y respeto por el oficio. Nuestras colecciones celebran la figura femenina y rinden homenaje a las pioneras que lucharon por un mundo más justo. Creemos en una moda que equilibra la belleza con la responsabilidad, que honra a las mujeres artesanas y que respeta el planeta.
Apostar por la artesanía española es apostar por un futuro sostenible en el que cada pieza cuenta una historia. DeChavarri no es solo una marca de bolsos; es una comunidad que trabaja por un consumo consciente y que cree en la fuerza de las mujeres para liderar el cambio.